Spanish poem
El sustituto
Mas ¡ay! que temerario, en vano quise levantar el vuelo, por llegar al santuario del patrio amor, en la región del cielo. Mas, si no pudo tanto mi débil voz, mi pobre fantasía, corra mi sangre, como corre el llanto, en holocausto de la patria mía. ¡Guerra! no más arguyo... el plectro no me deis, dadme una espada: si mi vida te doy, no te doy nada, patria, que no sea tuyo; porque al darte mi sangre derramada, el ser que te debí te restituyo.
Patria, la sangre que ofrecerte quiero, en lugar de los cantos de mi lira, no tiene mío más, si bien se mira, que el haberme costado mi dinero.