Spanish poem
La Tarde en el Pueblo
Esta tarde de enero no tiene la pureza de aquella tarde muerta que ya echaste al olvido; sobre la misma hierba, cansada, se ha tendido, y enferma de recuerdos, la hermanita tristeza...
Sin embargo es la misma transparente belleza... El viejo campanario, y el paredón florido, y el amate a la vera de la senda erigido con los brazos abiertos a la humilde pobreza.
De las casas hincadas bajo de la arboleda, la tarde está agitando sus pañuelos de seda, y la vida en el pueblo pisa alfombras de calma.
...Y yo no quiero nada: me dejo de ser mío, porque sobre el camino —largo como un hastío— persiguiendo tu sombra se va toda mi alma...