Spanish poem
Nuestro Amo está expuesto
by Amado Nervo
Nuestro Amo está expuesto, Nuestro Amo está expuesto, anda, dile a Nuestro Amo, Damiana, que guarde tu almita de luz para el cielo.
Nuestro Amo está expuesto en su enorme custodia, como un sol de nieve dentro de un sol de fuego; en su enorme custodia, donde, como flores de un país de ensueño, dos querubes de alas en espiral, fingen corolas de plumas.
Las damas del pueblo enviaron sus canarios para adorno del templo, y esos luminosos pájaros, batiendo sus alitas de ocre, gorjean tan dulce que así deben cantar las bandadas de Dios en el cielo.
Hay matas de flores tan finas como el terciopelo, como mágicas sedas olorosas; hay tiestos rizados de musgo, naranjas doradas, con mil flamulillas de oropel, que crujen al soplo del viento, al soplo del viento, que hace esgrima con luces de cirios, como con espadas de trémulo fuego.
Nuestro Amo está expuesto y la Santa Virgen, cubierta de joyas, está en un crucero, con su veste de tela de plata, sonriendo y ostentando en su diestra afilada una gran camándula de vivos destellos y sortijas de antigua factura prendidas al viejo marfil de sus dedos. Anda, dile a la Virgen, Damiana, que guarde tu almita de luz para el cielo.
Nuestro Amo está expuesto, anda a visitarlo, Damiana, te hincas en el presbiterio, ante el ascua de oro del altar bendito rezas un padre-nuestro y le cuentas a Dios tus angustias, tus deseos, y le dices así: «Padre mío, tú formaste mi alma de diamante y quiero seguir siendo en la vida un diamante para ser un diamante en el cielo y acurrucarme como un lucero, en la noche, que es el infinito raso azul de tus santos joyeros. Quiero ser un diamante, y si las miserias y si el sufrimiento vienen y obscurecen mis facetas diáfanas, para seguir siendo diamante en la angustia, diamante en las lágrimas, diamante en los duelos, Tú que sacas la luz de la sombra, harás que me vuelvan todas las negruras un diamante negro...»
Anda a ver a Nuestro Amo, Damiana, ¡anda a verlo! ¡Oye las campanas como cantan Gloria in excelsis Deo!
Corre a la iglesia, retoño mío, luz de mis años, flor de mis hielos... Anda a ver a Nuestro Amo, Damiana, Nuestro Amo está expuesto.