Spanish poem
Tus Ojos
by Antonio Plaza (1830–1882)
Ni la luz refulgente de la aurora, cuando rasga del cielo la cortina, ni los rayos de fuego con que dora el ígneo sol la corpulenta encina, pueden brillar, mujer fascinadora; que todo tu mirada lo domina, y a la aurora y al sol les causa enojos la luz fulgente de tus lindos ojos.