Spanish poem
Epístola
by Arturo Borja (1892–1912)
Al señor don Ernesto de Noboa y Caamaño! Límpido caballero de la más limpia hazaña que en le Época de Oro fuera grande de España y que en la inquietud loca de estos tiempos, huraño tornóse, y en el campo cultiva su agrio esplín. Hermano-poeta, esta vida de Quito, estúpida y molesta, está hoy insoportable con su militarismo idiota e inaguantable. Figúrate que apenas da uno un paso, un “¡Alto!” le sorprende y le llena de un torpe sobresalto que viene a destruir un vuelo de Pegaso que, como sabes, anda mal y de mal paso cuando yo lo cabalgo, y que si alguna vez, por influjo de alguna dama de blanca tez, abre las alas líricas, le interrumpe el rumor “municipal y espeso” de tanto guerreador. Los militares son una sucia canalla que vive sin honor y sin honor batalla. Luego después las fieras de los acreedores que andan por esas calles como estranguladores envenenando nuestras vidas con malolientes intrigas, jueces, leyes y miles de expedientes y haciendo el cuotidiano horror más horroroso. ¿Qué fuera de nosotros sin la sed de lo hermoso y lo bello y lo grande y lo noble? ¡Qué fuera si no nos refugiáramos como en una barrera inaccesible, en nuestras orgullosas capillas hostiles a la sorda labor de las cuchillas! Tú dijiste en momento de genial pesimismo: “Vivir de lo pasado… oh sublime heroísmo!”