Spanish poem
Esto
Esto sucedió entre dos párpados; temblé en mi vaina, colérico, alcalino, parado junto al lúbrico equinoccio, al pie del frío incendio en que me acabo. Resbalón alcalino, voy diciendo, más acá de los ajos, sobre el sentido almíbar, más adentro, muy más, de las herrumbres, al ir el agua y al volver la ola. Resbalón alcalino también y grandemente, en el montaje colosal del cielo. ¡Qué venablos y harpones lanzaré, si muero en mi vayna; daré en hojas de plátano sagrado mis cinco huesecillos subalternos, y en la mirada, la mirada misma! (Dicen que en los suspiros se edifican entonces acordeones óseos, táctiles; dicen que cuando mueren así los que se acaban, ¡ay! mueren fuera del reloj, la mano agarrada a un zapato solitario). Comprendiéndolo y todo, coronel y todo, en el sentido llorante de esta voz, me hago doler yo mismo, extraigo tristemente, por la noche, mis uñas; luego no tengo nada y hablo solo, reviso mis semestres y para henchir mi vértebra, me toco.