Spanish poem
Pero Antes Que Se Acabe
Pero antes que se acabe toda esta dicha, piérdela atajándola, tómale la medida, por si rebasa tu ademán; rebásala, ve si cabe tendida en tu extensión. Bien la sé por su llave, aunque no sepa, a veces, si esta dicha anda sola, apoyada en tu infortunio o tañida, por sólo darte gusto, en tus falanjas. Bien la sé única, sola, de una sabiduría solitaria. En tu oreja el cartílago está hermoso y te escribo por eso, te medito: No olvides en tu sueño de pensar que eres feliz, que la dicha es un hecho profundo, cuando acaba, pero al llegar, asume un caótico aroma de asta muerta. Silbando a tu muerte, sombrero a la pedrada, blanco, ladeas a ganar tu batalla de escaleras, soldado del tallo, filósofo del grano, mecánico del sueño. (¿Me percibes, animal? ¿me dejo comparar como tamaño? No respondes y callado me miras a través de la edad de tu palabra). Ladeando así tu dicha, volverá a clamarla tu lengua, a despedirla, dicha tan desgraciada de durar. Antes, se acabará violentamente, dentada, pedemalina estampa, y entonces oirás cómo medito y entonces tocarás cómo tu sombra es ésta mía desvestida y entonces olerás cómo he sufrido.