Spanish poem
Tengo Un Miedo Terrible De Ser Un Animal
Tengo un miedo terrible de ser un animal de blanca nieve, que sostuvo padre y madre, con su sola circulación venosa, y que, este día espléndido, solar y arzobispal, día que representa así a la noche, linealmente elude este animal estar contento, respirar y transformarse y tener plata. Sería pena grande que fuera yo tan hombre hasta ese punto. Un disparate, una premisa ubérrima a cuyo yugo ocasional sucumbe el gonce espiritual de mi cintura. Un disparate... En tanto, es así, más acá de la cabeza de Dios, en la tabla de Locke, de Bacon, en el lívido pescuezo de la bestia, en el hocico del alma. Y, en lógica aromática, tengo ese miedo práctico, este día espléndido, lunar, de ser aquél, éste talvez, a cuyo olfato huele a muerto el suelo, el disparate vivo y el disparate muerto. ¡Oh revolcarse, estar, toser, fajarse, fajarse la doctrina, la sien, de un hombro al otro, alejarse, llorar, darlo por ocho o por siete o por seis, por cinco o darlo por la vida que tiene tres potencias.