Spanish poem
A la quina
Febrífuga corteza, de la humana enferma gente celestial tesoro, por el que más que por su plata y oro el mundo debe a la región peruana:
¡Cuántas gracias te rinde el alma ufana! Por ti se enjuga mi encendido lloro; tú vuelves la salud a la que adoro, y a su semblante la nativa grana.
Por ti de nuevo blancos velos viste, y sus divinas perfecciones muestra a Lima, con sil ausencia sola y triste;
por ti en el baile alegre con su diestra mi diestra junto, y venturoso enlazo su talle estrecho con mi amante brazo.
(1855)