Spanish poem
El barco viejo
Allá, en aquel paraje solitario del puerto, se mece el viejo barco a compás de las ondas, que tejen y destejen sus armiñadas blondas en derredor del casco roñoso y entreabierto.
De la averiada proa cuelga un cable cubierto de líquenes que ondulan cuando pasan las rondas de los peces, clavando sus pupilas redondas en el barco que flota como un cetáceo muerto
Y el barco, que fue un barco de los van a Europa, y que era todo un barco de la proa a la popa, ahora que está inválido y hecho un sucio pontón,
sus amarras sacude y rechina y se queja cuando ve que otro barco mar adentro se aleja mecido por las olas en blanda oscilación.