Spanish poem
Hablándole del corazón...
Yo puse el corazón en vuestra mano como una piedra fabulosa y rara: un inmenso rubí, que en un lejano imperio de dolor, amor hallara
Porque en vuestra pupila temerosa brillara la codicia, fue el ponerlo Mas una fuerza dulce, misteriosa, vuestra mano cerró, sin vos quererlo.
Y hoy, al volver las horas del pasado, es más tenaz la sombra del divino momento, que renueva la ilusión
Mas al tornar al sueño me he encontrado vuestra mano truncada en el camino ¡y dentro de la mano el corazón!