Spanish poem
El poema eterno
Se abre la Luna en el confín lejano como una rosa blanca Los rosales riman sus amorosos madrigales junto a las tapias del jardín cercano
La Luna es novia en el azul dormida: su luz de plata, en el jardín, alfombra; crecen en el sopor de la avenida los dedos alargados de la sombra
Enarca un gato el lomo en el alero de un tejado vecino Sus florones el girasol bajo la Luna invierte;
y quiebra sus blancuras un lucero sobre el viejo color de los frontones dormidos en la calma de la muerte