Spanish poem
Soneto
Después que oyó la desdichada suerte Porcia de Bruto, su querido esposo, desesperada en trance tan penoso, matarse intenta, valerosa y fuerte.
Busca espada el dolor, y cuando advierte, que le impiden el hecho más famoso, ¿aun no sabéis, les dice, ¡oh, fin forzoso! que no se niega a tanto mal la muerte?
Creía que os bastaban las lecciones de mi padre Catón, para dejarme, que en muerte a entrambos, y valor siguiera
Dijo, y tragando ardientes los carbones, ahora sí, canalla, es el negarme el hierro, dijo, porque no me hiera