Spanish poem
Soneto
Tarde de procesión, tarde serena en que te conocí y me enamoraste; alegre tarde aquella en que dejaste de amor y poesía el alma llena
Eres hermosa, complaciente y buena Cuando yo te miré tú me miraste y luego sonreíste y te ocultaste con virginal rubor, pero sin pena.
En tu sonrisa juvenil y fresca, que subrayó mirada picaresca, adiviné yo un mundo de alegrías.
Y pienso al recordarte tristemente, que nunca más aureolará mi frente aquel buen sol de mis primeros días