Spanish poem
En la velada
Para ahuyentar mis lágrimas sombrías, que el alma intenta reprimir en vano, risueña avanzas al brillante piano y evocas los recuerdos de otros días.
Traduces las sublimes melodías, obra inmortal del genio soberano, y a los conjuros de tu blanca mano se llenan los espacios de armonías.
Escuchando sus ecos singulares que vagan por los ámbitos perdidos, se disipan mis tétricos pesares,
y quedan mis potencias y sentidos pendientes de tus lánguidos cantares, en cascadas de perlas convertidos