Spanish poem
Redención
Muéveme tu bondad, que me acaricia, a esperar el perdón; pero no cabe que remitas en mí culpa tan grave, sin hacer menoscabo a tu justicia
Es tal la magnitud de mi malicia, que tu misma clemencia hallar no sabe medio ni pena que mi crimen lave; y aún dictando mi muerte, me es propicia
Haz, pues, lo que a tu gloria corresponde; vuelve la faz del llanto de mis ojos, y sólo ve como ofenderte pude
¡Descarga! ¡Es santo tu rigor! Mas dónde el rayo me herirá de tus enojos, que la sangre del Cristo no me escude.