Spanish poem
En la sala de juego
Rodeada está la mesa de atentos jugadores sobre el tapete oscuro la luz discreta baja; cien ponen toda su vida en la baraja y ella es laca suerte que brinda sus amores.
Hay un silencio extraño Los graves talladores revuelven de su mazo la pintoresca faja; las manos dan posturas, el cerebro trabaja, y suenan las monedas y fichas de colores
Ya así, la muda reina, Fortuna la inconstante, girando se halla en torno de cada concurrente como en torno a las luces la mariposa errante.
Y entre monedas, fichas, baraja y suerte loca, el hombre allí clavado, cual bestia impenitente, ¡no sabe alzar al triunfo la voluntad de roca!