Spanish poem
Paisaje
Es hora del profundo silencio de las cosas Ya todo, aletargado, parece que dormita bajo el halago de una pesadumbre infinita que hacen las horas tristes, y lentas y tediosas
Discreto, el sol occiduo dibuja y prende rosas de púrpura en las nubes; un aura leve agita las frondas en silencio y apenas precipita del viejo mar en calma las ondas rumorosas
La tarde, flor de ensueño, doblega el áureo broche y tiembla a la primera caricia de la noche que esparce desde oriente su inmensa cauda bruna
Mientras como un heraldo divino de esperanza asoma, tras la noche lumínica que avanza, su rostro de oro pálido y magnífico; la Luna