Spanish poem
Soneto
Mandó el tío Antonio, el ciego, al lazarillo que si su tabernera conocida no llenaba fielmente la medida le diese un golpecito en el tobillo
Fueron a la taberna, y el chiquillo hizo luego la seña convenida, y el ciego dijo en voz descomedida ¿Por qué no llena usted ese cuartillo?
Viendo la tabernera que no era el dicho ningún falso testimonio, contestó: crea el diablo en tu ceguera.
Bastante ciego soy, dijo el tío Antonio; pero es usted capaz tía tabernera de hacer abrir los ojos al demonio