Spanish poem
A mis hijos
Sin pocos años y sin muchos bríos mustias están mis juveniles flores; ya no debo ni sé decir amores, sin pensar en los vuestros, hijos míos
Os digo, pues, que torpes amoríos no deben halagaros seductores; buscad entre las buenas las mejores y dejaros de locos desvaríos
Hijos míos, que sea vuestra esposa recatada, discreta, virtuosa: no la elección de vuestro amor aflija
al entrañable amor de vuestro padre, y una mujer, en fin, dadme por hija igual que la mujer que os di por madre