Spanish poem
Sonetos – - IV -
¡Oh qué dulces saetas se tiraron de amor el hijo y madre lastimada cuando de lo buscar llegó cansada al templo do sus ojos lo encontraron!
No disputando, o doctrinando, hallaron la infinita Sapiencia disfrazada con pueriles miembros y ocultada a los que en sus respuestas se admiraron;
Mas con mucha humildad escucha el Niño, y con prudencia, a veces, les pregunta como quien doctrinado ser desea
¡Oh Cordero más blanco que el armiño! la alta humildad, que ese silencio apunta, dad, que mi alma siempre imite y lea.