Spanish poem
A un árbol
Pasó el otoño y se llevó arrastrando de tus ramajes el verdor divino; siguió el helado invierno su camino tus amarillas hojas arrancando
El tallo altivo y el capullo blando volaron como el loco torbellino, y solo el dulce fruto purpurino en la alta rama se quedó temblando
Pero al fresco batir de la sonora lluvia, tus hojas juveniles crecen, y un ancho y verde manto te decora
No así las ilusiones que fenecen en el alma del hombre, aunque las llora, con su frescura, oh árbol, reaparecen.