Spanish poem
Sobre mi tumba
En ti no caben ni desdén ni olvido; en tu celda distante y solitaria me das una oración ferviente y diaria; ¡Unico don que para mi te pido!
Y hasta mi hogar desierto y escondido llega el suave rumor de tu plegaria, aroma de la tierna pasionaria que ha ganado el altar y yo he perdido
Ora siempre por mi, mi bien amado, que en esta vida deleznable y dura, ¡Tú eres sierva de Dios, yo del pecado!
Y que digan al ver mi sepultura: ¡Yace aquí un pecador que fue salvado por la piedad filial de un alma pura!