Spanish poem
A San Isidro
Los campos de Madrid, Isidro santo, santifica, llenándolos de cielo, mientras subiendo con glorioso vuelo, parece despreciar lo que ama tanto.
Sustitución, ¡o cuánto puede, o cuánto más que la acción, contemplativo celo, celeste baja y fertiliza el suelo, que su ardor alentó, regó su llanto.
Activo humor y fervoroso olvido no sólo fácil dejan al tributo, mas al cielo la tierra semejante
Así, más labrador adormecido, de gloria allá también coge abundante, sembrando aquí sus lágrimas, el fruto.