Spanish poem
Soneto
by Francisco de Figueroa (1530–1588)
Maldito seas, Amor, perpetuamente, tu nombre, tu saeta, venda y fuego; tu nombre, que con tal desasosiego me fuerza a andar perdido entre la gente;
tu flecha, que me hizo así obediente; de aquella falsa, de quien ya reniego; tu venda, con qué me hiciste ciego y así juzgue por ángel la serpiente;
y el fuego sea maldito, cuya llama no toca al cuerdo, que es muy gran locura, y al necio sólo su crueldad consiente
Y así el cuitado espíritu que ama dirá, tu rostro viendo o tu figura: «Maldito seas, Amor, perpetuamente»