Spanish poem
Soneto
-Madre, esta pura sangre que me diste cuando me concebiste y me criaste, que hoy por el hombre se derrame y gaste es justo, pues para eso me pariste.
-Hijo, aun paso ya tu pasión triste dentro del alma mía que creaste, ¿por qué también de ese sangriento engaste a mi cuerpo partícipe no hiciste?
-Porque si cuando yo tanto me humillo al dolor, a la afrenta y al tormento tu cuerpo en mi pasión me acompañara,
no hiriera tu alma con tan cruel cuchillo, que es el mayor dolor que ahora yo siento, y este dolor a mi pasión faltara.