Spanish poem
Lucha
Loa brotes tienen vida; gallardamente erguidos elevan el penacho de su florecimiento, y mueven de sus pomas los cálices henchidos a la caricia artera de traicionero viento
Y un día en que el Zodíaco marca el inevitable cambio de la magnánima bondad de la estación, se inician las tristezas de un duelo irremediable y en cada espiga tiembla también un corazón
Y hay raros crujimientos de tallos destrozados; los cármenes se mecen y son hasta arrancados del tallo que inclinado se humilla ante el rigor
Y empieza la zozobra fatal de lo imprevisto y tiene cada árbol como un divino Cristo su inevitable y triste calvario de dolor