Spanish poem
Al sol
Yo te bendigo, sol, padre del día, sublime rey de la celeste esfera, ¡Cuánta es tu majestad! ¡Cuán hechicera tu luz se esparce por la patria mía!
La selva, el bosque, la montaña umbría, el poblado, los valles, la pradera, por ti renacen y a tu luz primera huye la noche a su caverna fría.
Bendito seas, oh sol, siempre grandioso ornado de zafir en la mañana alzas tu frente fúlgido y glorioso,
luego más bello en el cenit, ufana te ve la tarde y al morir rabioso tu aureada tumba se tapiza en grana