Spanish poem
Sonetos – - IV -
¡Oh tú, cualquier que fueses, el primero que a verdes canas el enrubio diste, y rotos dientes con marfil supiste, seas pasto infeliz del Cancerbero!
Por ti, a pesar de casi un siglo entero de años que tiene doña Guzmía, insiste en que es niña, y del malo se reviste porque yo por sus rugas no me muero
Niña dentipostiza y trencicana, no quieras que arrastrando el apetito, por ti sea yo mártir del demonio
¡Ay! Olvídame; así, cuando mañana rapagona te llame aquel bendito, nadie diga: «¡Oh qué falso testimonio!»