Spanish poem
Soneto
by Antonio de Villegas (1522–1578)
¡Oh, quién tuviese un corazón de acero que no fuese falsado de arma alguna, para sufrir los golpes de Fortuna, y aquellas ansias tristes con que muero!
Leed, señora, mi vivir primero, y revolved sus hojas una a una, tomando la inocencia de la cuna, hasta llegar al término postrero.
Adonde podréis ver una firmeza con accidentes duros y suaves, llagada de los pies a la cabeza
Dolores que de agudos son ya graves; veréis una rendida fortaleza, do tiene Amor las fuerzas, vos las llaves.