Spanish poem
Soneto
Cuando gimiendo por el sol que espira, su torre gigantesca lanza al viento grandioso clamor que en ondas lento hasta el confín del horizonte gira;
y en sus calladas naves do respira de otros siglos el alto pensamiento, la tierra olvido, y penetrar me siento del Infinito a quien el alma aspira;
la quietud, las tinieblas, el misterio, de los santos inmobles la mirada, la antorcha del sagrario veladora
todo me dice allí con vago imperio, plácido al corazón que se anonada ¡Aquí habita el Señor! ¡Póstrate y ora!