Spanish poem
A un sujeto maltratado de un ministro
No es tiranía, Fabio, esa que emprende e fiero monstruo que adorar solías, cuando aspirante a más que idolatrías hoy con tu mesma ceguedad se ofende
Ni el fuego que en el ánimo se enciende, sobre quien arden esperanzas frías, se paga del vapor, ni a los que envías injustos votos, su altivez atiende
No por desgracia, por piedad lo cuenta; ¡O desprecio a más luces venerable, padre del desengaño siempre justo!
Deja que siga lastimando el gusto, y en lugar de aquel ídolo execrable adora por tu ídolo tu afrenta.