Spanish poem
Soneto a una dama que se embozaba siempre que veía a su amante
Levanta el manto de la noche fría la mano blanca de la roja aurora y el planeta, que nunca para, dora las cumbres que primero ven el día
La oscuridad confusa se desvía, la forma de las cosas se mejora y el alba ríe, que aunque perlas llora lágrimas hay que nacen de alegría
Sólo el alma, a quien niegan su luz pura los ojos que cubrís en caos profundo, habita triste y claridad desea
Deshaga, pues, su luz la noche oscura y amaneced siquiera, porque el mundo el mediodía en el oriente vea