Spanish poem
Soneto
Del mal que lo amenaza al venturoso librarme quiero yo por desdichado, porque no duele tanto examinado como cuesta el temor de un mal dudoso
Desde el dolor padece el no dichoso El feliz desde el miedo del cuidado, su edad tiene un dolor y en lo esperado es hacer de más años lo penoso.
Jamás alguno poseyó la suerte; nada se goza un bien con un recelo, que del mal la sospecha es importuna.
Y pues a un bien no hay mal que no despierte, en mi desdicha tengo mi consuelo, si victoria no soy de otra fortuna.