Spanish poem
Ofrenda
Jamás el cielo vio llegar piloto al deseado puerto tan contento, de las furiosas olas y del viento la nave sin timón y el árbol roto
Y tomando la tierra, tan devoto correr al templo con piadoso intento, y en él, por verse puesto en salvamento colgar las ropas y cumplir el voto,
Cual yo escapé del mar del llanto mío, pasada la borrasca de mi pena, y en el puerto surgir del desengaño;
cuyo templo adorné de mi navío, colgué mis esperanzas y cadena por ser mi bien el fruto de mi daño.