Spanish poem
Amor
Yo lo soñé impetuoso, formidable y ardiente; hablaba el impreciso leguaje del torrente; era un mar desbordado de locura y de fuego, rodando por la vida como un eterno riego.
Luego soñélo triste, como un gran sol poniente que dobla ante la noche la cabeza de fuego; después rió, y en su boca tan tierna como un ruego, sonaba sus cristales el alma de la fuente
Y hoy sueño que es vibrante, y suave, y riente, y triste, que todas las tinieblas y todo el iris viste; que, frágil como un ídolo y eterno como un Dios,
sobre la vida toda su majestad levante: y el beso cae ardiente a perfumar su planta en una flor de fuego deshojada por dos.