Spanish poem
Medio ambiente
Mi buen amigo el noble Juan de Dios, compañero de mis alegres años de juventud, ayer no más era un artista genial, aventurero -Hoy vive en un poblacho con hijos y mujer-
Y es hoy panzudo y calvo Se quita ya el sombrero delante de don Sabas, de un don Lucas ¿qué hacer? La cuestión es asunto de catre y de puchero, sin empeñar la «Singer» que ayuda a mal comer.
Quimeras moceriles -mitad sueño y locura-; quimeras y quimeras de anhelos infinitos, y que hoy -como las piedras tiradas en el mar-
se han ido a pique oyendo las pláticas del cura, junto con la consorte, la suegra y los niñitos ¡Qué diablo! Si estas cosas dan ganas de llorar.
Y hoy río si tu ríes, y canto si tú cantas; y si tú duermes, duermo como un perro a tus plantas Hoy llevo hasta en mi sombra tu olor de primavera;
y tiemblo si tu mano toca la cerradura, ¡y bendigo la noche sollozante y oscura que floreció en mi vida tu boca tempranera!