Spanish poem
Soneto
Ensilla, Sancho amigo, a Rocinante, dame la lanza y yelmo de Mambrino, acomoda la alforja en el pollino y el bálsamo precioso pon delante.
Pues Dios me hizo caballero andante, hoy desfacer un tuerto determino, que face una Doncella a un malandrino, jayán desaforado y cruel gigante.
Dice que fue su esclava esta Doncella, y miente, pues sé yo, que cuanto él dice, ella gentil deshizo su cabeza.
A mi me toca, Sancho, el defendella: yo soy su caballero, y voto hice de defender su virginal Pureza
Subió con ligereza, y tomando su yelmo, escudo y lanza, le siguió su escudero Sancho Panza