Spanish poem
El jugador
Sin Dios, porque lo olvida en su locura; sin ley, porque atrevido, la vulnera; sin hogar, porque, infame, lo perdiera; sin hijos, porque pan no les procura.
Sin salud, porque tiene calentura: sin fe, porque del cielo desespera Tal es del jugador la verdadera imponente, fatídica figura.
Vedle: llega al tapete; su atonía en sorda excitación se torna luego; late su corazón con furia impía;
el vértigo le invade, olas de fuego azotan su cerebro y todavía con cavernosa voz exclama: «¡Juego!»