Spanish poem
A la muerte
¿Eres tú? ¿Y en la góndola enlutada por tu pálida mano dirigida, de mi cruento dolor compadecida, quiere llevarme a la región soñada?
¡Partamos, pues! La brisa perfumada cual nuncio de la tierra prometida con ósculos de amor y bienvenida acaricia mi frente atormentada!
¿Hieran los remos la brillante espuma, rasgue la proa audaz la densa bruma, que a nuestros pies se rinda el mar profundo;
y de la Eterna Luz a los reflejos, piérdase, como un átomo, a lo lejos, con sus venturas míseras el mundo!