Spanish poem
II
Mas la noche llegó, pura y hermosa cual desposada del ardiente día, que con trémula mano le ceñía corona de diamantes luminosa
El tronco de la palma, cariñosa, la liana entre sus redes envolvía, y al oculto nidal rauda volvía con anhelos de amante, la tojosa.
Y el mismo adolescente que admiraba la flor en que a la virgen otorgaba casta caricia que no deja agravios,
clavó en la bella la mirada ansiosa, y abandonando la marchita rosa, se embriagó con la esencia de sus labios.