Spanish poem
Venganza
Me levanté febril, sin hacer ruido a media noche; y cautelosamente, fui a tu estancia, pensando amargamente: -¡Podré matarlo cuando esté dormido!-.
Por tu abandono el corazón herido, lloraba sangre! Con furor creciente a ti lleguéme Te encontré sonriente, de blanco sueño en el profundo olvido!
¡Cuán bello estabas! Por un breve instante, a la luz de la lámpara, mis ojos vieron de Apolo el poderoso encanto! ¡Entonces recordé que fui tu amante!
Junto a tu lecho me postré de hinojos, dejé el puñal y me deshice en llanto!