Spanish poem
La muerte del esclavo
Por hambre y sed y hondo pavor rendido, del monte enmarañado en la espesura, cayó por fin entre la sombra oscura el miserable siervo perseguido
Aún escucha a lo lejos el ladrido del mastín, olfateando en la llanura, y hasta en los brazos de la muerte dura del estallante látigo el chasquido
Mas de su cuerpo de la masa yerta no se alzará mi voz conmovedora para decirle: ¡Lázaro, despierta!
¡Atleta del dolor, descansa al cabo! Que el que vive en la muerte nunca llora, y más vale morir que ser esclavo.