Spanish poem
Tríptico – El cura
Es el cura... Lo han visto las crestas silenciarías, luchando de rodillas con todos los reveses, salvar en pleno invierno los riesgos montañeses y trasponer de noche las rutas solitarias.
De su mano propicia, que hace crecer las mieses, saltan como sortijas gracias involuntarias; y en su asno taumaturgo de indulgencias plenarias hasta el umbral del cielo lleva a sus feligreses.
El pasa del hisopo al zueco y la guadaña; él ordeña la pródiga ubre de la montaña para encender con oros el pobre altar de pino;
de sus sermones fluyen suspiros de albahaca; el único pecado que tiene es un sobrino y su piedad humilde lame como una vaca.