Spanish poem
Vizcaya
Al pie de sus fruncidos campanarios, madura Vizcaya sus chillones primaveras de infantes; los muros haraposos, antiguos mendicantes, duelen en una terca limosna de dulzura.
Pífanos y panderos molinos de aventura chaleco que detonan en rojos insultantes La danza de las boinas rechina sus desplantes, al viento de la patria que ruge de bravura.
Con el oso adivino y la mona burlesca, abre el titiritero rostros despavoridos La indumentaria aúlla duelos de antigua gresca:
raptos galantes, curas, infantes, y bandidos Y la grega que estira la vocal pintoresca, latiguea en «redioses», guturales chasquidos.