Spanish poem
Soneto
¡Oh paciencia infinita en esperarme! ¡Oh duro corazón en no querernos! ¿Qué esté yo cansado de ofenderos, y no lo estéis Vos en perdonarme?
¡Cuántas veces volvisteis a mirarme esos divinos ojos, y a doleros, al tiempo que os rompía vuestro fueros, y Vos, mi Dios, callar, sufrir y amarme?
¡Oh guarda de los hombres! Vuestra saña no mostréis contra mí, que soy de tierra; mirad a lo que es vuestro, y levantadle;
que no es deleite ya lo que me engaña, sino costumbre que me vence en guerra, pues por sólo pecar, peco de balde.