Spanish poem
Soneto
Entré a comprar turrón, cuando un zapato se me quedó enganchado en la cortina; la confitera con su voz divina me dijo: «Amigo, le cogió a usté el gato»
«No importa si el turrón lo da barato» le dije al punto, mas la muy ladina me replicó, taimada, que en Pechina tocaban las muchachas el silbato
«Allá voy a partir, trueco el tintero», alegre respondí, por la escopeta, pues pretendo admirar tanto salero.
Al punto que llegué vi una paleta de aspecto horrible, cara de puchero y me volví tocando la retreta