Spanish poem
Soneto
¡Salve, sombra del Cid sombra gigante! Yo te acato en tu tumba abandonada; que a quien tanto por Dios vibro su espada, sólo el templo de Dios tumba es bastante.
En vano el siglo intentará arrogante, después que ha profanado tu morada, erigir a tus restos tumba alzada, ¡columna que hasta el cielo se levante!
El vandálico siglo que ha perdido cuanto del gran Gonzalo nos quedaba, de guarda fiel el galardón desdeña;
y por sus propios hechos desmentido, verá buscar al héroe ¡dónde estaba! ¡En su tumba, San Pedro de Cárdena!