Spanish poem
La eterna luz del pensamiento mío
by Marcelino Menéndez Pelayo (1856–1912)
Con larga mano te otorgó, señora, virtud, gracia y nobleza el alto cielo; es tu casta hermosura rico velo, digno del alma regia que atesora.
Tú del místico fuego guardadora, del desvalido perenal consuelo, pasas haciendo bien por este suelo: la santa caridad tu techo mora.
Prez y decoro de tu estirpe clara, luz de tu esposo, gloria de tus lares más que por timbres cien, por ti soberbios.
El sabio Salomón te comparara a la amante mujer de los Cantares, a la fuerte mujer de los Proverbios