Spanish poem
Soneto
Mostróme un dedo amor blanco, y hermoso por entre unas ventanas cierta tarde, no sé si es de la mano por quien arde mi alma noche y día sin reposo
Amor como es astuto y cauteloso, cuando ve que me voy hace que aguarde, mostrándome el traidor de tarde en tarde un dedo, un ojo, un no sé qué gracioso.
Y yo de muy hidalgo y comedido, dándome amor un dedo, me contento con sólo verlo, y quedo muy ufano
¡Ay cuán mejor será ser atrevido! que amor no quiere hidalgo encogimiento, sino, si dan el dedo asir la mano.